lunes, 23 de noviembre de 2009

como un susurro al final de la noche

Como un susurro al final de la noche

Blanca y delgada te metes entre mis sábanas

Acaricias mi cuello como una soga de seda

Lo recorres con tus manos delicadas

Asfixias mis pensamientos y te quedas

Liviana, pausada, calmada, colgada

Me tomas de las manos ¡a bailar!

Aprietas suavemente mis muñecas

Las mides, las frotas, las excitas, las atas

Las pintas de rojo de sangre de vena

Las llamas con flautas, hipnosis de ratas

Deshaces mis ritos un corte y ya: Muerta!.

El cuello_la soga, el cuchillo_las venas

Amante que instigas, que invitas, que tientas

Que duermes conmigo cuando estoy hastiada

Cuando sólo quisiera volver a ser nada.

Para Luisa María

Permanecí en silencio tantos minutos
Prestándote mis lágrimas
Alargando mi corta mano hacia tu corazón herido
Me dejé embargar por tu tristeza
Hasta sentirla propia y profunda…
Y aún así, mis ojos no fueron suficientes
Para llorar todo tu dolor.

selva

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